La música tuvo su espacio en el 26° BARS, y de la mano del director Samot Márquez, tuvimos Júpiter, que se podría encuadrar perfectamente en un thriller algo psicodélico. Pero...qué es Júpiter? En principio, una banda, o un artista, al cual vemos tratando de salir adelante en un boliche random de la ciudad, con poco éxito, pero muchas ganas. Pablo Legeren encarna a este muchacho soñador y medio naive, que pronto tendrá un cruce con una Clara Kovacic en llamas -novio peligroso mediante-, que develará una trama de oscura financiación, ajustes de cuenta, y claro, mucho rock and roll. Interesante mezcla de subgéneros, buena música, un villano descollante y escenas que nos mantienen agarrados del asiento, Samot contó en el estreno cómo algunas escenas fueron filmadas 'de guerrilla' hasta que alguna autoridad detuvo el experimento, pero francamente no se nota. La maestría de conjugar elementos urbanos con espacios más psicodélicos me llevaron al cine de gangsters y un poco de la crud...