Para mi, una de las sorpresas del BARS 26°. Un auténtico 'what if' post-Drácula, en el que el Dr. Van Helsing formó una familia con Mina, tienen dos hijos y se trasladaron al lejano oeste americano, más precisamente en California. Por momentos estamos frente a un western costumbrista, donde no faltan los recuerdos de los eventos de la famosa novela, y por momentos se explora la tensión familiar. Van Helsing (padre) vive obsesionado con el regreso de los vampiros, y sospecha prácticamente de todos: vive en un estado de alerta, y sus hijos empiezan a plantearse la posibilidad de que todo aquello que vivieron sus padres...sea producto de la imaginación.
Basada en el cuento corto de Joe Hill, hijo del maestro Stephen King, es una vuelta de tuerca bastante interesante sobre la clásica historia que todos conocemos. A eso hay que sumarle una fotografía soberbia, y unas actuaciones que desbordan tensión, por lo que el resultado es un thriller eficazmente bien construido.
Lo que me gustó: la historia, terrible y atrapante. Las actuaciones de Brady Hepner, como el hijo mayor de la familia, y de Titus Welliver, como Van Helsing padre, son un lujo.
Lo que no me gustó: la expectativa va creciendo y no siempre los resultados acompañan. Me quedé con ganas de ver un poco más de la 'amenaza latente'. Mina está muy desaprovechada, cuando debería tener un protagónico fuerte.
★★★1/2
