Hacía tiempo que no veía una película de brujas tan bien construida. Acá nos encontramos en una España a finales de 1999, con 4 chicas, con personalidades bien marcadas, dispuestas a iniciar a una de ellas (Lily) en un ritual vinculado con los elementos de la Tierra. Al principio, no sabremos muy bien a qué están jugando, y todo parece inocente y amable, pero hacia el final las cosas toman una dirección bastante más turbulenta... Esta coproducción con España trae algunas novedades muy bienvenidas. A la ya clásica historia de 'jóvenes brujas' se le incorporan varios elementos que hacen a la cinta visualmente una caricia. Un punto a destacar es la fotografía. Pocas locaciones y una ambientación suprema. Realmente nos sentimos en ese bosque, pero no amenazados -al menos, en una parte importante de la película-, sino en comunión con ese espacio, los sonidos, los colores. Un trabajo digno de ser aplaudido, junto con la dirección de cámaras, que es cuidadosa y transmite muchísimo con...
En la temporada alta de slashers argentos, como veníamos reseñando, 2025 tuvo de todo. En este caso, la historia nos lleva a una celebración similar a la semana de la dulzura, donde todos regalan una golosina muy particular, y a través de una escena del pasado, en la que un muchacho muere por ser alérgico a uno de los ingredientes de ese chocolate, muere, bullineado por algunos rufianes locales, de esos que abundan en las pelis slashers. Establecido el marco, la historia avanza hasta el presente, donde unos viejos amigos se juntan en una quinta de las afueras de Buenos Aires, para celebrar la amistad, contar las noticias, recordar los viejos tiempos....pero algunas historias se resisten a ser ocultadas y el pasado vendrá con todo a buscar justicia. Me gustaron las referencias, buscadas o no, a My Bloody Valentine (George Mihalka, 1981), con el asesino bien lookeado, con una estética propia, y la excusa de la celebración para que aparezca la revancha por las cuestiones del pa...